No se deja de sentir, simplemente se tiene un poco más de experiencia.
De aquellos amores del colegio que siempre se recuerda, de ese amor inocente, de ese amor que se alimentaba de miradas, del pudor que se sentía al llevar las manos un poco más allá de lo debido, del temor ante un beso inesperado, de las notas escritas, de los regalos cargados de cursilería, de las promesas de bajar la luna y ocultar el sol, del encuentro a escondidas, del abrazo de oso, de las tardes pensando en qué estará haciendo, de las llamadas a decir: oye, ehhhh te quiero mucho, de las manos sudorosas, de las cosquillas en el estómago, de las caminatas a ningún lado, de todos éstos fenómenos característicos de nuestras vidas juveniles, queda algo a los veinte o treinta o cuarenta y tantos años?..

Por razones obvias CLARO que queda algo, queda el recuerdo nada más, de nuestra falta de experiencia, queda el recuerdo de la inocencia que se pierde con el paso de los días, queda ese cascarón del que posteriormente nos liberamos, empieza a crecer en nuestras personalidades y nuestras relaciones, el reflejo de una sociedad que vive y respira sexo en la mayoría de los escenarios, en la TV, en la calle, en internet, en la radio.
Y es que es imposible comportarse como lo hacíamos en aquella época de nuestras vidas, es muy probable que nuestros sentimientos sigan siendo similares o al menos muy cercanos a esa magia que se sentía en nuestras primeras relaciones.. es probable, pero es que sencillamente después de algunos días pensamos más y mejor, es que después de algunos días tenemos conocimiento de nosotros mismos(al menos un leve conocimiento), después de algunos días sabemos qué buscamos de nuestras relaciones, después de algunos días somos más pensantes que amantes, después de algunos días tenemos a nuestro alrededor varios espejos.
No se deja de sentir.. simplemente se tiene un poco más de experiencia.
Imagen: img295.echo.cx




Mefista dijo
No creo que sea "imposible" comportarnos cómo lo hacíamos cuando erámos jovenes, estos sentimientos se pueden sentir; el problema es que ya nos creemos más grandes y las sensaciones y comportamientos que utilizábamos antes, ya no entran en este contexto "adulto", sería muy "cursi" para los demás si hacemos eso.
Ahora pensamos en tener una pareja que tenga una buena solvencia ecónomica,o que sea una relación por conveniencia, o porque no debo quedarme solo.. pero no buscamos lo más importante para tener esta magia ...el amor·
Tienes razón con lo que pensamos más y mejor, que sabemos lo que queremos en nuestras relaciones y que evitamos algunas cosas por todos los espejos que nos rodean; pero esto no quiere decir que debemos poner una barrera en nuestro corazón por todo el daño que hemos sentido alguna vez; que nuestra desconfianza no permita mostrarnos como somos ante nuestra pareja por miedo a caer otra vez; que dejemos de pensar en las cosas sencillas, que alguna vez en nuestra juventud nos llenó de mucha satisfacción sin necesidad de exigir algo más; estamos borrando algo que nos dejó la adolescencia: el arriesgarse, el vivir cada momento como si fuera el último con tu pareja, el sentirse vivo; muchas parejas son infelices porque han perdido esto.. dejan de sentir no por experiencia sino por comodidad, por sentirse seguro de la otra persona y por no mantener viva esa "magia".
3 Agosto 2005 | 12:45 AM