La culpa es meramente contextual
A pesar de todas las expectativas,
a pesar de pertenecer a dos mundos aparentemente “iguales”,
a pesar de mostrarnos optimistas y decididos,
a pesar de los pequeños esfuerzos,
que reconozco hicimos, y que volvería a hacer,
no calculamos que eso no era suficiente,
y las cosas inevitablemente terminaron,
por algún motivo, que justo ahora no me importa;
no fue mi culpa, ni la de ella,
la culpa fue meramente contextual.

Yo sostengo que es así,
ella prefiere sostener su vaso de agua,
yo empleo mi tiempo en pensar en ella,
ella está en busca de empleo,
a mí me va a tocar buscar una nueva ilusión,
ella aún toca su rostro con desgano,
yo aún no encuentro explicaciones,
ella ahora se debe encontrar cómoda sin mí.
Ella lleva un hermoso collar,
a mí me llevará un poco más de tiempo,
ciertamente no prestará atención a mis palabras,
yo no prestaré de nuevo mi corazón así,
ella afirmará su sentir, o su no sentir,
yo afirmo y reitero que no pudimos hacer nada,
ella tiene toda una vida a cuestas,
yo sólo tengo una enorme desilusión.
Aún me causa asombro que no reconociera mi intensión,
al menos creo que lo intenté,
pero ahora se encuentra a dos minutos de mi vida.
Las supuestas similitudes no siempre nos acercan, nuestros engañosos parecidos, por el contrario, pueden separarnos definitivamente, a veces la culpa, puede ser una cuestión ...meramente contextual.
Imagen: disparodenieve.blogia.com




carlos dijo
muy simétrico y bien cuidada la forma del post... el contenido es meramente contextual.
buen trabajo!
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31 Agosto 2005 | 04:33 PM