El dÃa es hoy
Hoy he soñado con un dÃa de aquellos, lo he soñado pero despierto, sé que fue despierto, porque tengo en mi mente la sensación de haberlo vivido, porque recuerdo uno a uno todos los detalles que vivÃ, aunque no sea asÃ, es un dÃa de aquellos que sólo hacen presencia en la mente de los intrépidos que aún pensamos y creemos en el amor, hoy he fantaseado con un dÃa para enamorarme, con un dÃa a su lado, he imaginado reÃr todo el tiempo, recuerdo que en la mañana me acerqué a su cama, y después de darle un beso en su frente, mientras contemplaba su rostro y observaba que de a pocos abrÃa sus bellos ojos, sonrió al verme a su lado, al ver el desastre de desayuno que habÃa preparado para ella.

La ayudé a seleccionar dentro de su enorme universo de posibilidades, qué vestir, hasta que por fin, se sintió a gusto, y estaba lista para su ducha. Mientras se duchaba, organicé la habitación, cuide de dejar todo como estaba. Mientras organizaba las almohadas, recordé nuestra canción, y la puse, para que ella la cantara mientras se duchaba, lo cierto, es que hubiese preferido ducharme con ella, pero como madrugué para el desayuno, no querÃa bañarme de nuevo.
Poco tiempo después estaba lista, su cara fresca, su suave olor, sus ojos aún entreabiertos, me hacÃa sentir que querÃa que el dÃa fuera despacio.
Hablamos algunos minutos sobre el destino que querÃamos vivir, bueno, al menos para el dÃa, después de mucho debatir, decidimos quedarnos en casa, la comida, un buen domicilio, con el plato acordado, y de nuevo a sentirnos cerca, de nuevo a abrazarnos, de nuevo a brindarnos nuestras presencias, preferimos ver una buena pelÃcula en casa, poco tiempo después comimos, la siesta adecuada, y en la tarde salimos a caminar un rato al parque, reÃmos y hablamos de nuestros proyectos, mientras comÃamos helado, cuando la tarde empezaba a dejarle paso a la noche, volvimos a casa, con deseos de querernos aún más, con deseos, de mostrar desnudos, no sólo nuestros cuerpos, sino nuestros corazones.
Después de amarnos, después de respirar aceleradamente uno cerca del otro, después de abrazarnos con intensidad, me despedà de la misma forma en que la recibà en la mañana.
Un nuevo beso en su frente, sólo que ahora no le dije buenos dÃas amor, al despedirme, le dije… Dios te Bendiga, amor.
Imagen: www.fleur-du-passer.com




DANIEL dijo
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HASTA PRONTO!!!
11 Septiembre 2005 | 12:28 AM