Una situación inexplicable
Ellos compartiendo una noche, en realidad compartiendo más que ello, no hasta el punto de compartirse, sino ellos compartiendo simplemente.

El sitio casi no importa, se trata de un café, un buen café, perfecto para estar juntos.
La carta está sobre la mesa y quién los atiende amablemente pregunta: “Qué desean ordenar?
Ella.. ella.., intento recordar su calma al pedido, ella solamente quiere un vino caliente, él, un tanto más colombianizado no resiste ante el embrujo de un buen chocolate con queso.
Su conversación continúa acompañada de miradas, de suspiros, de respiros profundos, de la luz de la noche, las estrellas no se hicieron presentes, a lo mejor ya conocían el curioso desenlace de la historia.
Los silencios que bien venían, aquellos silencios que a ninguno incomodaban, ellos sólo necesitaban saber que estaban cerca.
El pedido está ya con ellos, ni qué hablar del chocolate, delicioso, el queso perfecto, mantequilla y algunos panecillos adicionales, para él, toda transcurría sin novedades, ella lo invita a probar de su vino, algo le inquieta sobre su pedido, y quiere que él de su opinión al respecto, él se acerca, lo prueba, y pronuncia algo que aún no sé cómo definir, como exclamación, aseveración, afirmación, inquietud, teoría, broma, apunte, en fin, él dijo: “El vino caliente no vino caliente”.
Después de ello yo sólo me pregunto: ¿Cómo algo puede ser y no ser al mismo tiempo?
¿Tienes alguna explicación a la frase citada?
Imagen: www.alanandsandycarey.com




Arcoiris dijo
Ummm...JAM... a ver que el vino estaba frio?
esta temprano aun y mis neuronas a penas se está despertando...
Un besito Jam.
31 Enero 2006 | 03:17 PM