Apasionados de todo y de nada
Así bien podría describir a cualquier colombiano promedio, el común y el silvestre, el normal, como bien podría ser el autor del blog, y sólo intento referirme a la parte deportiva.
Somos “fans” de momento de cualquier actividad deportiva donde algún colombiano esté haciendo méritos, y calificamos de proezas y hazañas sus resultados deportivos.
Nos lanzamos en picada y nos volvemos apasionados de actividades, que nunca antes habíamos seguido, y entonces hablamos con la mayor propiedad de casi todos los deportes donde se esté destacando algún colombiano. Además, todos, pero todos, resultan siendo los patrocinadores, y resultan ser apoyos desde los inicios de cualquier deportista que esté triunfando, curioso cierto?

A mí me contaron de las avalanchas de personas, antes las batallas de Pambelé, también me contaron de los tumultos frente a los televisores en el momento de las épicas escapadas de Lucho Herrera, y las veloces vueltas de Cochise, y hoy en día, creo que pocos los recordamos.
Yo he vivido, a la Selección Colombia, desde que me acuerdo. Confieso que me he emocionado con Edgar Rentería en los Marlins, y con Montoya en la F1, y hasta resulté hablando de pesas con Maria Isabel Urrutia, también madrugué a ver Tennis con Zuluaga, con Hadad, he seguido toda una etapa de Botero, he visto a nuestros patinadores, a la “Chechi” Baena, aposté por Ximena Restrepo en los Olímpicos.

En fin, he confesado ser un apasionado de los deportes, sobre todo del fútbol, y a decir verdad, ahora con Villegas en el golf, debo decir que me molesta que los colombianos seamos así. Me molesta que todos seamos apasionados de las cosas, por momentos, y que hoy en día, todos estemos hablando de él, y quizá mañana ya no recordemos nada, yo aún no sé en qué momento somos los más emotivos del deporte, y terminamos por conocer de todo, pero al poco tiempo, nos olvidamos con enorme facilidad de nuestra pasión, y terminamos siendo afiebrados de nada.
Pero como todas las cosas, se nos olvida, y volvemos a retomar y descartamos, y retomamos y descartamos, y a fin de cuentas terminamos por valorar todo y nada, y así mismo pasa en nuestras vidas, que es lo más preocupante.
Yo prefiero alguien que profesa no interesarse, que alguien que se interese a conveniencia.
Imágenes: http://www.uag.mx y http://www.theage.com.au




Lucas dijo
Si... asi somos... este es un pueblo de modas y de aficiones momentaneas... mientras van ganando los amamos, apenas cometen un error los odiamos de muerte.
28 Marzo 2006 | 08:03 PM